Rejuvenecimiento y antiedad

TOXINA BOTULÍNICA

La toxina botulínica es un tratamiento que ayuda a reducir arrugas dinámicas, como líneas de expresión y patas de gallo, al relajar de forma controlada los músculos faciales. Además, previene la formación de nuevas arrugas al limitar movimientos repetitivos y puede utilizarse para tratar afecciones como la hiperhidrosis. Es un procedimiento mínimamente invasivo que rejuvenece el rostro y mantiene una apariencia fresca y natural.

¿Quién lo puede utilizar?

Se utiliza en hombres y mujeres que presentan arrugas dinámicas y desean mejorar su apariencia de manera preventiva o correctiva. No existe una edad mínima establecida para iniciar su aplicación, ya que depende de las necesidades y evaluación de cada paciente.

¿Cuánto dura?

La aplicación se realiza en consultorio y es un procedimiento rápido. Sus efectos tienen una duración aproximada de 4 a 6 meses, dependiendo del metabolismo y estilo de vida de cada paciente.

Mitos

Es importante que el paciente conozca que la toxina botulínica NO provoca dependencia y que al dejar de aplicarla NO se empeoran ni se aceleran las arrugas, ni se genera flacidez facial. Simplemente, el rostro regresa gradualmente a su apariencia previa al tratamiento.

Información de Interés

Después de haber realizado la aplicación de toxina botulínica en los músculos faciales indicados, Marcela Aguirre le informará cuáles son las recomendaciones que debe seguir para obtener mejores resultados y cuidar su piel.

Durante la primera semana posterior al tratamiento, usted notará cómo los músculos comienzan a relajarse y las líneas de expresión se atenúan progresivamente. Este efecto se mantiene entre 3 y 6 meses, dependiendo del metabolismo de cada paciente.